En el Pozo de San Antonio

(…) me bajé del tren. Desubicado. No tardé en ver la torre del Pozo de San Antonio a lo lejos. Las instalaciones estaban cercadas y para acceder a su interior había que saltar una vaya. Al pasear por aquel lugar me encontraba como pez en el agua. Sin la presencia de nadie que me obligara a salir de allí. Se encontraba…

Continua leyendo